Adiós a las rozaduras y al sudor durante el juego
Muchos niños se niegan a usar protección porque los modelos tradicionales resultan pesados, calurosos e incómodos. El casco de bicicleta para niños resuelve este problema de raíz mediante un sistema de ventilación avanzado. Al permitir que la cabeza respire de forma natural, se elimina la sensación de agobio, transformando la obligación de ponerse el casco en un hábito natural antes de salir a rodar.
Estabilidad total sin opresión en la cabeza
Un casco que se mueve es un peligro latente. Por ello, el casco de patineta para niños ajustable cuenta con un dial posterior que fija el contorno con suavidad pero con firmeza. El niño puede saltar, correr y girar sin que el sistema se desplace tapando los ojos o dejando la frente descubierta, aportando seguridad real ante cualquier impacto.
- Ajuste el dial trasero según el diámetro de la cabeza del menor.
- Abroche la correa inferior asegurando un espacio de dos dedos bajo la barbilla.
- Compruebe la estabilidad frontal y lateral antes de iniciar la marcha.