Evita las caídas de velocidad causadas por el calor extremo
El gran problema de los discos externos compactos es que se calientan rápidamente y reducen su velocidad drásticamente para no quemarse. Nuestra carcasa NVMe 2230 de aluminio soluciona este problema de raíz. Su chasis metálico funciona como un radiador pasivo gigante que absorbe el calor generado por el módulo PCIe SSD, manteniéndolo en un rango de temperatura seguro para que la velocidad no decaiga nunca durante tus tareas críticas.
Olvídate de las instalaciones complejas y los discos de instalación
Mucha gente teme comprar componentes internos por miedo a no saber configurarlos en el ordenador. Este dispositivo elimina esa frustración por completo gracias a su sistema libre de instalación de software. Solo debes colocar tu módulo físico dentro de la ranura, cerrar la cubierta protectora y conectarlo a tu equipo. El sistema operativo lo reconocerá como una unidad de almacenamiento estándar al instante.
- Sin cortes de conexión: Conector interno PCIe firme que resiste las vibraciones.
- Cero retrasos: Protocolo UASP activo para responder en milisegundos a las peticiones del sistema.
- Tamaño optimizado: Diseñado exclusivamente para el formato 2230, evitando espacios vacíos innecesarios.
Tabla de especificaciones operacionales
| Arquitectura de hardware | Líneas de comunicación PCIe directas |
| Material estructural | Aluminio anodizado de alta densidad |
| Compatibilidad de sistema | Sistemas nativos con soporte de almacenamiento masivo |
| Requisitos de software | Ninguno, funcionamiento plug-and-play puro |